Nacida en Alicante hace 34 años, se ha convertido en una figura indiscutible de la gimnasia rítmica. En activo se colgó la medalla de plata en los Juegos de Río 2016 y, tras retirarse, dio el salto al cuerpo técnico hasta asumir el cargo de seleccionadora nacional, donde acaba de hacer historia. 35 años después del último oro mundial, el conjunto español ha vuelto a la cima mundial en Frankfurt y ha conseguido sellar la clasificación directa para Los Ángeles 2028.
Campeonas del mundo y con billete para Los Ángeles 2028. ¿Han tenido tiempo de asimilar todo lo logrado?
Todavía seguimos en una nube. Llegamos a Frankfurt sabiendo y siendo conscientes de que era factible asegurar esa plaza olímpica por anticipado, no solo hemos conseguido la gesta de ser el primer billete olímpico para la delegación española, sino que además lo hemos firmado siendo campeonas del mundo y haciendo historia para la gimnasia rítmica. No podemos pedir más, hemos podido enseñar el trabajo realizado y la recompensa es enorme.

Alejandra Quereda celebra, junto al resto del equipo, con una foto. / RFEG
¿Qué fue lo primero en lo que pensó cuando España se proclamó campeona del mundo?
Sinceramente, pensé: lo hemos conseguido. Es algo muy difícil, por supuesto que el ciclo no ha terminado, esto solo acaba de empezar y hay que seguir trabajando y seguir buscando nuevos retos. Como siempre decimos, que nos quiten lo bailado. Ha sido una vivencia increíble, tenemos un equipo de un nivel muy alto. Es un punto de partida para seguir soñando.
Han pasado 35 años desde que se logró el último oro en Atenas 1991. ¿Es consciente de la dimensión histórica que tiene lo que han conseguido?
Creo que sí. Al final yo también he vivido una carrera deportiva larga como gimnasta con muchos éxitos. Nunca tuve la oportunidad de vivir algo así, esto es todavía más grande de lo que te puedes imaginar. Cuando lo vives te das cuenta de que es algo que quedará para siempre. Ojalá poder repetirlo más adelante.
Si se tuviese que quedar con una de las dos actuaciones del concurso, ¿con cuál sería?
Me quedo con el ejercicio mixto, porque el ejercicio de pelotas creo que es único y muy especial. En los entrenamientos lo he visto mejor realizado, así que sé que todavía hay mucho margen de mejora. Quedaron cosas en el tintero, espero que todo ese margen nos sirva para seguir aumentando las notas que somos capaces de alcanzar en competición.

El cuerpo técnico y las gimnastas posan tras haberse proclamado campeonas del mundo. / RFEG
El hecho de haber competido en Juegos Olímpicos, Mundiales…¿Le ayuda a la hora de ser seleccionadora?
Creo que sí. Intento poner mi experiencia en los momentos de presión y tensión. Puedo saber lo que están sintiendo en cada momento y puedo entender las dudas o los nervios en los momentos previos. Toda esa experiencia la estamos utilizando tanto Ana como yo, que ambas hemos sido deportistas al más alto nivel para poder guiarlas lo mejor posible en este recorrido.
¿Cómo de diferente se vive un éxito siendo gimnasta y siendo seleccionadora?
El éxito se saborea igual, al final es algo que te llena de orgullo y satisfacción. Sobre todo es un premio al trabajo diario, al trabajo bien hecho y a la dedicación que le ponemos todos los días.
¿En el pasado se veía como seleccionadora?
Nunca lo pensé. Sabía que de un modo u otro quería estar ligada a este deporte, pero nunca entró en mis planes liderar al equipo nacional y seguir cosechando éxitos para nuestro deporte. Fue algo que llegó, un tren que decidí coger en un momento dado y no me he arrepentido ni un solo día a pesar de que también ha habido momentos duros y muy complicados.
“Ha sido una vivencia increíble, tenemos un equipo de un nivel muy alto”
¿Qué es lo más duro de esta faceta?
Normalmente, siempre se dice que con los resultados no logrados, pero yo me quedo con el hecho de tener que arrancar un proyecto deportivo desde cero, el tener que darle forma luchando contra viento y marea sabiendo que por la juventud y falta de experiencia en muchas ocasiones cuesta.
Después de haber sido medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro y ahora haber dirigido al equipo campeón del mundo, ¿ve alguna similitud entre ambos éxitos?
Sí. Además de la calidad que se pueda tener tanto en el equipo técnico como en las deportistas, la confianza es clave. El hecho de afrontar los retos con esa confianza y, sobre todo, con la ambición de querer lograr cualquier cosa que nos propongamos.
¿Qué tiene este equipo que le ha permitido llegar hasta donde ha llegado?
Es un equipo con mucha calidad y, sobre todo, ambición y valentía. Se crecen ante las adversidades, sabemos sobreponernos y dar nuestra mejor versión en los grandes retos. Eso es lo que nos está ayudando a cosechar tantos éxitos.

35 años después, la selección nacional ha vuelto a colgarse el oro. / RFEG
¿El hecho de tener ya el billete para los próximos Juegos cambia la planificación? ¿Hay más tranquilidad?
Nos aporta tranquilidad en cuanto a planificación, pero puede ser un arma de doble filo. Con el equipo hay que gestionarlo bien, hay que saber afrontarlo con la importancia que tiene, pero al mismo tiempo siendo consciente de que hay muchísimo trabajo por delante. Queda mucho tiempo y tenemos que seguir ahí para poder posicionarnos a la hora de conseguir un buen resultado olímpico.
¿Objetivo para los Juegos Olímpicos?
Lo primero es disfrutar de la experiencia y realizar lo que está en nuestras manos disfrutando de los ejercicios sin errores y compitiendo bien. Lo demás ya no dependerá solo de nosotras.
Cómo alicantina teniendo incluso una calle a su nombre, ¿qué significa que su nombre esté ligado a uno de los mayores éxitos de la gimnasia española?
Mucho orgullo. Si ya como deportista pensé que lo que había conseguido era algo único, ahora mismo me veo en esta faceta de seleccionadora volviendo a repetir estas hazañas. No sé si soy consciente del todo, porque como deportista me di cuenta cuando pasaron varios años, pero ahora mismo solo puedo tener palabras de agradecimiento a esta oportunidad que me dio la federación y la vida.
“Es un equipo con mucha calidad y, sobre todo, ambición y valentía”
¿Qué queda de aquella niña que arrancó con la gimnasia en Alicante?
Sobre todo la ilusión por seguir haciendo cosas especiales y por seguir buscando aportar una gimnasia con carisma. También la motivación que siempre nos da poder afrontar nuevos retos.
¿Qué cree que le ha aportado Alicante a la Alejandra Quereda entrenadora y seleccionadora?
Toda mi formación fue en Alicante, mis inicios y toda mi carrera deportiva a nivel nacional. Alicante ha sido una potencia en gimnasia rítmica y yo creo que haber tenido un nivel tan alto en la provincia durante mi etapa deportiva me llevó a ser la deportista que fui y me enseñó muchas cosas para ser seleccionadora.
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